lunes, 29 de diciembre de 2014

Homosexualidad.

Una vez leí lo siguiente:
“La homosexualidad y heterosexualidad son como la ropa intima y el traje de baño, uno es aceptado en público y la otra no”.

Cuánta razón hay en una frase de simplemente dos líneas.
Aun no logro entender a esas personas que odian a los homosexuales, es raro porque mis padres y hermanos no les gustan… es raro porque de 6 personas, yo soy la única que piensa diferente respecto a ellos. Yo solo digo, si es correcto que dos personas de sexo diferentes, puedan amarse y casarse, ¿Por qué dos personas del mismo sexo no pueden? Es una idiotez discriminarlos, diciéndoles toda clase de horribles cosas, ¿Qué creen? ¿Qué no son humanos? ¿Qué no sienten y no les duele todo eso que les dicen? Sinceramente no los comprendo. Molestarse por la presencia de ellos, es como ir a subway, estar en la fila y que el señor que está delante de ti, pida un sándwich diferente al que tu pensabas pedir, ¿no es estúpido e ilógico molestarse por algo como eso? Si, lo es. He oído a muchas personas decir que ellos no irán al “reino de dios” que no irán al cielo porque ellos, porque su amor no está escrito en la biblia y yo solo les pregunto ¿no es dios grande y misericordioso? Inmediatamente me responden con un “sí, el lo es” a lo que yo les respondo: Entonces, ¿Por qué no habría de aceptar a otro ser humano mas por el simple hecho de gustarle una persona del mismo sexo? ¿Acaso no es misericordioso? ¿No tendrá piedad con esas personas? Porque de ser así, no es misericordioso, luego esas son las mismas personas que me dicen que no iré al cielo por pensar de esa manera y defenderlos a lo que yo les respondo: ¿Es acaso usted Dios para juzgar? ¿No es un pecado criticar y no amar al prójimo? Se quedan callados. Yo aprovecho ese silencio para decir: “Prefiero ir al infierno, que estar en el cielo con personas tan racistas y discriminatorias como usted”.


(No sé cómo decirles, porque siento que de una forma u otra los estoy menos preciando y no es el punto de esta entrada)

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Me encanta.

Me encanta que me fastidies, que hagas todas esas cosas que sabes que me molestan, simplemente por el hecho de hacerme molestar para luego reírte de mi expresión, y aunque diga que me molesta que te rías de mi, la verdad me encanta. Háblame de esa manera que tu sabes que me molesta,
Mmétete con mis gustos, habla de las estupideces que sabes que odio escuchar. Tócame la espalda y regáñame. Ten ese complejo de padre que sabes que odio y a la vez me encanta. Que me mires fijamente con una sonrisa en la cara, que aprietes mi nariz y mi estomago, que me hagas cosquillas cuando estoy molesta, que me hagas burla cuando digo una palabra mal, cuando estoy celosa. Todo eso que haces me encanta, me encantas tu y todo lo que eres, me encantan tus defectos aunque a veces me vuelvan loca, me encanta la forma en la que eres tan complejo, tan molesto. Me encanta. Me encantas.

martes, 2 de diciembre de 2014

El amor actual.

Esta tarde vi en twitter una foto que mostraba un texto el cual me hizo pensar un poco. El texto decía lo siguiente:

"Cómo me gustaría que el mundo volviera a ser cursi. Que la humanidad recuperara el sentido romántico de la vida y junto con él, la tradición de los noviazgos largos, las serenatas, las cartitas perfumadas, los apretones de manos entre las rejas de los balcones. Cómo me gustaría vivir en un mundo más discreto y decente, donde el amor es una necesidad del alma y no sólo un capricho. Pero qué le vamos a hacer, me tocó vivir en una época insensible, deshumanizada, obscena, en la que ya nadie respeta los sentimientos del prójimo". 

Es así, lamentablemente me tocó vivir en un período donde tienes que cuidarte de quién te enamoras, donde tenemos miedo a dar un poco más de lo que nos dan ya que pensamos que nos pueden hacer daño. Nací en una época donde ya los noviazgos la mayoría el amor les dura 3 meses y si llevan 1 año es demasiado, donde los juegos e infidelidades reinan más que los detalles y el cariño.

Pero ¿Cómo esperan que se vuelva a dar cariño cuando la persona "que más te quiso" te mintió? Eso seca esperanzas, da experiencia y queda una cicatriz de la herida que tuvo días sangrando. No te da ganas de volverlo a vivir, porque es como sí te lanzaras de un acantilado, sientes adrenalina y te sientes libre en un momento pero si algo sale mal, no te vas a querer lanzar por un buen tiempo. 

Lamentablemente ahora el amor es quién sabe jugar mejor, gana y el que se enamora, pierde.